Jozef Van Wissem

Jozef van Wissem es un compositor minimalista y laudista formado en la tradición barroca y clásica. En su obra incorpora sonidos actuales como drones, electrónica y grabaciones de campo, transitando por géneros como el minimalismo, el clásico contemporáneo, el neofolk y el neoclásico para consolidarse como un artista de vanguardia.
Durante los años 80 tocó la guitarra eléctrica en varias bandas de new wave y punk. Fue en el año 2000 cuando comenzó a grabar bajo su propio nombre, acumulando un catálogo de más de 40 discos hasta la fecha.
También ha compuesto música para videojuegos y películas. Entre sus trabajos destaca su colaboración con el cineasta y músico Jim Jarmusch en la banda sonora del filme “Only Lovers Left Alive”, la cual le valió a van Wissem el Premio Cannes a la Mejor Banda Sonora en 2013.
Su álbum “This Is My Blood” está profundamente vinculado al misticismo y a la espiritualidad cristiana, algo que se evidencia tanto en la austeridad de su música como en su estética: siempre vestido de negro y con una cruz cristiana colgando de su cuello. Asimismo, los títulos de sus discos evocan el lenguaje litúrgico y la contemplación espiritual.
La repetición de acordes y los escasos arreglos convierten las canciones de Van Wissem en piezas minimalistas que profundizan en el silencio y la quietud. Entre estas verdaderas gemas que derrochan belleza destaca la neofolk «What the Eternal beginning is». Por su parte, «Praise shall sound from shore to shore until the sun shall rise and set no more» es una pieza de carácter naïve que bien podría sonar dentro de una caja de música, mientras que «Concerning our saviour’s silence» evoca el ocaso del día, transformando lo ocurrido en un espacio de aprendizaje.
«How you must enter into suffering» es una canción intrigante en la que los efectos en el punteado del laúd producen cierta tensión. Por su parte, en «Remission» emerge la voz de Van Wissem a modo de coro, invitándonos a un ritual religioso. «All you do, all you bear» es una composición que entrelaza bellas melodías con el presagio de lo efímera que es la belleza. Finalmente, «What the eternal end is» cierra este álbum, el cual se mantiene en una constante búsqueda de lo divino dentro del mundo moderno.
El tempo pausado de «This Is My Blood» transforma cada movimiento en un fragmento ritual, una invitación directa al trance y a la contemplación a través de una escucha devocional.
Jozef van Wissem is a minimalist composer and lutenist trained in the Baroque and classical traditions. His work seamlessly blends historical instrumentation with contemporary textures like drones, electronics, and field recordings—navigating genres from neofolk and neoclassical to contemporary classical.
After playing electric guitar in various new wave and punk bands during the 1980s, van Wissem launched his solo career in 2000. He has since amassed a prolific catalog of over 40 releases.
Also an accomplished composer for cinema and video games, he is widely recognized for his collaboration with filmmaker and musician Jim Jarmusch on the film ‘Only Lovers Left Alive,’ which earned him the Cannes Soundtrack Award in 2013.
Jozef Van Wissem’s ‘This Is My Blood’ is deeply rooted in Christian mysticism and spirituality. This devotion is evident both in his visual aesthetic—marked by black attire and a prominent chest cross—and in the stark austerity of his music. Furthermore, his choice of album and track titles consistently evokes liturgical language and quiet spiritual contemplation.
Through repetitive chord structures and sparse arrangements, Van Wissem transforms his compositions into minimalist vessels that explore silence and stillness. Among these gems, the neofolk track ‘What the Eternal Beginning Is’ stands out for its breathtaking beauty. In contrast, ‘Praise Shall Sound from Shore to Shore Until the Sun Shall Rise and Set No More’ carries a naïve, delicate charm reminiscent of a vintage music box, while the twilight tones of ‘Concerning Our Saviour’s Silence’ turn reflection into a space for spiritual learning.
The journey darkens with ‘How You Must Enter into Suffering,’ an intriguing piece where the tense, plucked effects of the lute create palpable friction. In ‘Remission,’ Van Wissem’s layered vocals emerge like an ancient choir, summoning the listener into a solemn ritual. This is followed by ‘All You Do, All You Bear,’ a track that beautifully intertwines fragile melodies with the haunting transience of beauty. Ultimately, ‘What the Eternal End Is’ brings the album to a fitting close—a final testament to a record that remains in constant search of the divine within a modern world.
‘This Is My Blood’ is a slowly paced work where every movement becomes part of a ritual, inviting a trance-like state and a devotional listening experience
