Federico Durand

Federico Durand es un músico, artista sonoro y compositor argentino, considerado un referente de la escena global de la música ambient. Aunque es oriundo de Muñiz, Buenos Aires, su práctica musical se ha desarrollado en gran parte en las sierras de Córdoba (La Cumbre), un entorno natural que ha influenciado fuertemente su obra. Actualmente se encuentra afincado en Buenos Aires. Su extensa discografía se publica desde 2010 en connotados sellos como 12k, Spekk, Home Normal y Noray Records, mientras que Pudú es su sello personal, a través del cual edita cassettes artesanales y limitados de manera exclusiva para sus giras.
Durand destaca en la escena ambient por traducir a sonidos su experiencia sensorial con la naturaleza. Al resaltar una belleza simple basada en silencios y colores, deja espacios abiertos a la imaginación del oyente a través de loops de cinta con siseos rugoso, notas fulgurantes creadas con sintetizadores analógicos y registros de campo.
En «La Manzana Mágica», editado bajo el sello 12k de Taylor Deupree, Durand rinde tributo a su colección personal de estampillas Cinderella, las cuales evocan historias infantiles y son consideradas objetos de culto por coleccionistas y artistas. Este álbum consta de 12 canciones cuyos títulos hacen referencia al origen geográfico y al año impresos en dichas piezas.
De pronto, me encuentro recorriendo «Essen 1887», la cuarta canción del disco, que evoca un paisaje sonoro prístino de colores pastel e imágenes de niños jugando alborozados en un bello jardín. El marco sonoro de Durand fluye silente y de forma pausada; urde cada nota como si observara con detención una planta, un árbol o un jardín. Estas imágenes sutiles y notas sintetizadas transcurren justo en el umbral del ocaso.
Más adelante, «Hansel y Gretel» se llena de una miríada de pájaros que cantan entusiasmados mientras se desvanecen melodías nostálgicas. Por su parte, la hija de Federico, María Luisa, aporta su voz en «Jul 1948», una bella canción de cuna que estremece por su candidez. En tanto, en la canción homónima, los loops de cinta repiten una nota lejana, algo polvorienta y entrecortada. Finalmente, «Jólin 1960», el tema que cierra el álbum, fue grabado originalmente hace diez años y redescubierto entre el ajetreo de una mudanza. A través de este viaje, Federico nos propone hacer una pausa, admirar la belleza natural, el silencio y una narrativa de ensueño que nos evoca esa infancia ingenua y pura.

Federico Durand is an Argentine musician, sound artist and composer, regarded as a leading figure on the global ambient music scene. Although he hails from Muñiz, Buenos Aires, his musical practice has largely developed in the cierras of Córdoba (La Cumbre), a natural environment that has strongly influenced his work. He is currently based in Buenos Aires. His extensive discography has been released since 2010 on renowned labels such as 12k, Spekk, Home Normal and Noray Records, whilst Pudú is his own label, through which he releases handmade, limited-edition cassettes exclusively for his tours.
Durand stands out in the ambient scene for translating his sensory experience of nature into sound. By highlighting a simple beauty based on silences and colours, he leaves spaces open to the listener’s imagination through tape loops with rough hisses and dazzling notes created with analogue synthesizers.
On ‘La Manzana Mágica,’ released on Taylor Deupree’s 12k label, Durand pays tribute to his personal collection of Cinderella stamps, which evoke childhood stories and are regarded as cult objects by collectors and artists. The album comprises 12 tracks whose titles refer to the geographical origin and year printed on the stamps.
Suddenly, I find myself wandering through ‘Essen 1887,’ the fourth track on the album, which evokes a pristine soundscape of pastel colours and images of children playing joyfully in a beautiful garden. Durand’s soundscape flows silently and unhurriedly; he weaves each note as if observing a plant, a tree or a garden with close attention. These subtle images and synthesised notes unfold just as dusk falls.
Further on, ‘Hansel and Grete’ is filled with a myriad of birds singing enthusiastically whilst nostalgic melodies fade away. Meanwhile, Federico’s daughter, María Luisa, lends her voice to ‘Jul 1948,’ a beautiful lullaby that moves the listener with its innocence. Meanwhile, in the title track, tape loops repeat a distant note, somewhat dusty and broken. Finally, ‘Jólin 1960,’ the track that closes the album, was originally recorded ten years ago and rediscovered amidst the hustle and bustle of a house move. Through this journey, Federico invites us to pause, to admire natural beauty, silence and a dreamlike narrative that evokes that naive and pure childhood.
