Kirk Barley
Kirk Barley | «Landscapes» | 33-33 | 2019
La sensibilidad pastoral del británico Kirk Barley se siente como una ráfaga de aire fresco en una tarde de calor. Su álbum Landscapes (editado por el intrigue-sello 33-33) es una ópera prima evocadora, donde el ambient encuentra sonidos de campo y arreglos acústicos tratados digitalmente con una leve nostalgia rural. En sus composiciones, la tecnología no es protagonista ni antagonista: es pura herramienta.
¿Cuál es el origen de este trabajo?
Fue grabado entre 2017 y 2018. La mayoría de estos temas surgieron a partir de improvisaciones con guitarra acústica y electrónica granular, que luego fui reelaborando. Me instalaba en una cabaña con mi grabadora portátil y capturaba sonidos variados: lluvia, aves, el crujir de hojas secas… todo eso acabó siendo parte del álbum. Al volver a casa, organizaba esas grabaciones e incorporaba ciertos procesos digitales y sintetizadores modulares.
El álbum tiene una estética específica, muy cohesionada. ¿Te surgió de forma natural o fue premeditada?
Fue bastante natural. Creo que en parte eso se debe a que fue un periodo en el que me aislé bastante. Estaba pasando una etapa introspectiva en mi vida, y sentía que necesitaba trabajar en música que generara tranquilidad y conexión con algo más grande. No me interesaba lo urbano ni el bullicio.
¿Te interesan otros sonidos que se conectan con la naturaleza?
Definitivamente. Me encantan las grabaciones de campo, no desde una lógica purista, sino como elementos que puedes moldear e integrar. También estoy muy influenciado por compositores como Hiroshi Yoshimura o Jon Hassell, cuyas obras evocan paisajes mentales, atmósferas que no puedes ubicar geográficamente pero que se sienten cercanas.
En algunos pasajes de «Landscapes», la música suena casi como si proviniera de una cinta antigua, levemente rota o desfasada. ¿Qué buscabas con esa textura?
Intento evitar que la música suene demasiado pulida. Me gusta lo imperfecto, lo que tiene bordes rugosos, cierto desgaste. Es más humano. Parte del trabajo en el álbum consistió en procesar sonidos de modo que conservaran su organicidad, incluso si provenían de sintetizadores.
¿Estás trabajando en nuevos sonidos?
Sí, estoy explorando cosas más rítmicas, con influencias de dub o techno lentísimo. Aún conservo ese enfoque textural y ambiental, pero me interesa ver cómo puedo llevarlo hacia un terreno más corporal, que se pueda mover pero sin perder la introspección.
