Mick Harris / Martyn Bates

Mick Harris destaca como uno de los grandes pioneros del grindcore al frente de Napalm Death, además de ser quien acuñó el término “aislacionismo” en relación a Scorn —proyecto donde conjuga pesadas líneas de bajo dub con ritmos industriales— y de fundar Lull, propuesta clave que ayudó a acuñar el término «aislacionismo». Su versatilidad y visión vanguardista lo han llevado a colaborar de forma estrecha con figuras de la talla de John Zorn (en el grupo Painkiller), Bill Laswell y Justin Broadrick (Godflesh).
Por su parte, Martyn Bates se ha consolidado como un cantante, músico y letrista fundamental, reconocido por una voz evocadora y melancólica ligada al folk tradicional. En 1980, fundó Eyeless In Gaza junto a Peter Becker, convirtiéndose en un dúo icono de la escena post-punk. En paralelo, Bates ha desarrollado una prolífica carrera en solitario en la que destaca por una interpretación vocal de fuerte carga emocional; una propuesta inspirada en la literatura, la poesía y el folklore inglés donde utiliza su propia voz como un instrumento para crear atmósfera.
“Murder Ballads [Incest Songs] Volumen 3” -publicado originalmente en 1998 y reeditado 26 de mayo de 2026 en vinilo por el sello Sub Rosa en Bandcamp- “Volumen 3” cierra la trilogía, después de “Murder Ballads [Drift] Volumen 1” (1994) y “Murder Ballads [Passages] Volumen 2” (1997), ambas ediciones originales fueron publicadas por el sello italiano Musica Maxima Magnetica.
Los dos primeros volúmenes: “Drift” y “Passages” narraba historias de matanzas y muertes trágicas, el volumen 3, “Incest Songs” se centra específicamente en canciones populares tradicionales que giran en torno a tragedias familiares.
La voz alada de Bates se empina en las alturas para fundirse con los sombríos paisajes ambientales de Harris, construyendo una narrativa oscura -inspirada en el folk inglés, escocés e irlandés- que deja al descubierto la desolación de nuestro mundo. Esta interpretación flotante es minuciosamente manipulada mediante ecos y densas texturas en capas, todo bajo una atmósfera de libre improvisación que sella una perfecta simbiosis entre la pureza del folk ancestral y la frialdad de la vanguardia electrónica.
Mick Harris y Martyn Bates se sumergen en una problemática humana tan compleja como desoladora. Envuelto en sombríos lienzos ambientales, el álbum entrelaza la crudeza de la electrónica experimental con la pureza narrativa del folk ancestral, construyendo un retrato sonoro sobrecogedor.
Mick Harris stands out as a pioneering figure in extreme music, having driven the early grindcore scene with Napalm Death before shifting to the dark ambient landscapes of Scorn—a project fusing heavy dub basslines with industrial rhythms. He also founded Lull, a seminal project that helped coin the term «isolationism.» Driven by an avant-garde vision, Harris has collaborated closely with heavyweight innovators like John Zorn (in Painkiller), Bill Laswell, and Justin Broadrick (Godflesh).
Meanwhile, Martyn Bates has carved out a vital legacy as a singer, musician, and lyricist, celebrated for an evocative, melancholic voice rooted in traditional folk. In 1980, he co-founded Eyeless In Gaza alongside Peter Becker, establishing an iconic fixture of the post-punk scene. Alongside the duo, Bates has maintained a prolific solo career defined by deeply emotional vocal deliveries, drawing heavily from literature, poetry, and English folklore to use his voice with the purpose to create atmosphere.
Originally released in 1998, ‘Murder Ballads [Incest Songs] Volume 3’ concludes the dark ambient trilogy following Drift: Volume 1 (1994) and Passages: Volume 2 (1997)—both originally issued by the Italian label Musica Maxima Magnetica. Recently brought back to light on May 26, 2026, through a definitive vinyl reissue by Sub Rosa via Bandcamp, this final chapter shifts thematic focus.
While the first two volumes ‘Drift’ y ‘Passages’ explored broader tales of slaughter and tragic deaths, ‘Incest Songs’ narrows its gaze specifically to traditional folk pieces centered around internal family tragedies.
Sonically, Bates’ soaring vocals rise to merge with Harris’s somber ambient landscapes, weaving a dark narrative—inspired by English, Scottish, and Irish folklore—that lays bare the desolation of our world. This ethereal performance is meticulously altered through echoes and dense, multi-layered textures. It all unfolds within an atmosphere of free improvisation, sealing a perfect symbiosis between the purity of ancestral folk and the cold precision of the electronic avant-garde.
Mick Harris and Martyn Bates delve into a human dilemma that is as complex as it is heart-wrenching. Set against a backdrop of sombre, atmospheric soundscapes, the album weaves together the raw edge of experimental electronica with the narrative purity of traditional folk, creating a haunting sonic portrait.
