Miki Yui
Miki Yui | «Aperio!» | Hallow Ground | 2020
La artista japonesa radicada en Alemania, *Miki Yui*, presenta su octavo álbum: *Aperio!*, editado por el sello suizo Hallow Ground. En este trabajo, Yui continúa desarrollando su exploración minuciosa de la escucha, habitando el espacio de lo casi imperceptible, dando forma a conflictos, reflexiones e ideas abstractas, abriendo el campo sensible hacia la subjetividad.
El recurso de la grabación de campo toma un protagonismo central en este trabajo, ya que logra, a través de tratamientos sonoros, fundirse con sintetizadores, ruido blanco, pulsos graves y una paleta de sonidos domésticos, que desdibujan categorizaciones y desarticulan lo que entendemos por música ambiental.
En este disco predominan estructuras no lineales, sin un desarrollo formal evidente, pero que conservan una direccionalidad y una intención clara. *Aperio!* —del latín «abrir»—, es un título que asume cuerpo y sentido al recorrer el disco con atención: Yui propone abrir la escucha, agudizarla, detallarla, lo que resulta en una materialidad sonora táctil, íntima, casi espiritual.
¿Qué significa para ti el título Aperio?
El título surgió cuando estaba terminando la mezcla — lo sentí como una apertura, que se dio también con una imagen que se conectó a este significado. Fue una coincidencia feliz. Me gusta esta apertura, hacia una dimensión invisible, sutil, pero presente.
¿Cómo armaste las piezas? ¿Improvisas? ¿Hay composición detrás?
El proceso cambia con cada pieza, inicio grabando sonidos, recolectando materiales que me interesan, muchas veces sin propósito claro. Alguno de esos sonidos me toma, me motiva, entonces comienzo a trabajar con él, siempre desde la intuición. Me doy tiempo, escucho las posibilidades, hago espacio para encontrar la personalidad de cada sonido. Luego voy conectando esos paisajes en una especie de conversación. Así es también como surge el ritmo y la forma. La composición es una consecuencia de la escucha.
¿Cuál es tu relación con los sonidos cotidianos, con el ambiente cotidiano? ¿Grabas tú misma?
Sí, grabo todo yo misma. Recolectar sonidos para mí es caminar por un mundo invisible dentro de nuestro propio mundo. Es una manera de observar con los oídos, me interesan los sonidos que están entre lo reconocible y lo abstracto, entre el ruido blanco y los detalles. Escucho con el micrófono, con el cuerpo, transformo esos sonidos en tiempo, en espacio.
¿Cómo defines tu relación con la naturaleza? ¿Te interesa su interpretación musical o más bien simbólica?
Vengo de una familia donde la naturaleza siempre ha estado presente. Me interesa simplemente su existencia. Hay muchas capas en ella, tanto visibles como invisibles. En cierta forma, el sonido tiene esas características también. Me cautiva cómo coexisten los distintos tiempos, los distintos ritmos y escalas. No busco interpretarla, sino más bien acercarme y dejar que me hable.
