William Basinski
William Basinski | «Lamentations» | Temporary Residence | 2020
Tras más de cuarenta años rescatando sonidos del olvido, William Basinski ha conseguido posicionarse como un artista fundamental de la música contemporánea experimental. En el que quizás sea su trabajo más personal hasta ahora, Basinski revisa una colección de cintas perdidas recuperadas durante la pandemia, grabaciones realizadas entre los años 70 y 80 que ahora cobran un nuevo significado.
“Lamentations” funciona como un lamento colectivo e íntimo. Las capas de sonido se entrelazan y se desvanecen, formando atmósferas cargadas de nostalgia, dolor y belleza. Cada pista parece hablar desde otro tiempo, como si estuviésemos escuchando ecos de una memoria que se resiste a desaparecer.
En este trabajo, el artista vuelve sobre sus propias huellas, pero desde una perspectiva más cruda, más honesta. El uso de bucles, manipulación de cintas y texturas degradadas dan forma a una obra que trasciende estilos y formatos. Hay en “Lamentations” una sensación de pérdida que se funde con lo sublime, como si la destrucción de los materiales originales se convirtiera en el alma misma del disco.
¿Cómo fue el proceso de rescatar estas cintas antiguas?
Basinski explica que la cuarentena le dio el tiempo y distancia necesaria para volver a enfrentarse a estas grabaciones sin miedo. Algunas de ellas estaban en mal estado, pero fueron cuidadosamente trasferidas y procesadas digitalmente, sin perder su carácter fragil y melancólico.
¿Crees que estas grabaciones cobraron un nuevo significado con el contexto del 2020?
“Al momento de trabajar el material, lo que surgía era una sensación fantasmagórica, como si todo lo que alguna vez amamos estuviera siendo arrastrado lentamente hacia el olvido. Me pareció importante dejar que esos fantasmas cantaran una vez más.”
“Lamentations” nos invita a una escucha reflexiva, profundamente emocional, y plantea grandes preguntas sobre la pérdida, la memoria y el paso del tiempo. William Basinski sigue demostrándonos que incluso en la decadencia hay belleza, y que aferrarse a esos susurros del pasado puede ser un acto poético y vital.
